¿Cómo se encuentra una fuga sin romper toda la pared?
El técnico empieza midiendo la pared en una cuadrícula de puntos, desde la base hasta la altura de la mancha. La lectura más alta marca la zona donde el agua se concentra, y la dirección en que la humedad se extiende da una pista del origen. Después se cierra el agua de la casa y se mira el medidor de la línea.
Si el medidor gira sin que se use agua, hay una fuga activa. Si no gira, la humedad puede venir de otra causa, como una filtración de la lluvia o una condensación. Cuando hace falta, se usa una cámara infrarroja para ver diferencias de temperatura en el yeso y marcar un punto pequeño para abrir.
¿Qué pasa con la línea de agua caliente?
La línea de agua caliente suele tener más movimiento que la fría, porque cambia de temperatura con cada uso. Ese movimiento puede aflojar una junta o un accesorio con el tiempo. La fuga de agua caliente deja la pared húmeda más rápido, y el olor a humedad se nota antes en el cuarto.
La línea se revisa desde el calentador hasta el punto de uso. El técnico mira las juntas, los accesorios y las conexiones, y mide la pared alrededor del trayecto. Si la fuga está en una pared que da al exterior, la revisión incluye el sello de esa pared.
¿Qué se abre y qué se repara?
Cuando se encuentra la fuga, se abre el menor espacio posible en la pared, sobre el punto que las mediciones indican. El yeso se corta en un cuadro pequeño, y la tubería se revisa con cuidado. Después de la reparación, el cuadro se cierra con yeso nuevo, y se pinta si se acordó.
La reparación de la tubería la hace un técnico local con la licencia y la clasificación que corresponden. Nosotros coordinamos la visita, le explicamos el alcance y le entregamos el registro de la medición antes y después de la reparación.
¿Cómo se confirma que la fuga ya no está?
Después de la reparación, se vuelve a cerrar el agua de la casa y se mira el medidor. Si no gira cuando nadie usa agua, la línea está cerrada. Además, la pared se mide de nuevo en los mismos puntos, y la lectura debe bajar con el tiempo, no subir.
Si la lectura sube después de la reparación, hay otra fuga o una entrada de agua que no se había revisado. En ese caso el técnico busca de nuevo antes de dar el trabajo por terminado, y se lo explica con el registro en la mano.