¿Por qué una tormenta de monzón inunda tan rápido?
Porque el suelo del valle tiene caliche casi impermeable, y la lluvia que cae en poco tiempo corre por la superficie en vez de hundirse. Esa agua se junta en calles, cocheras y patios, y busca el punto más bajo. En julio y agosto, una tormenta fuerte puede llenar un cruce en minutos.
La lluvia de monzón suele caer en tormentas aisladas, es decir, en un barrio puede llover fuerte mientras en el de al lado no llueve. Eso hace que el agua se concentre en un punto y que la calle se convierta en un canal en poco tiempo. Una casa que estaba seca a las cinco puede tener agua en la cochera a las cinco y media.
La gente que vive en la ciudad lo sabe, pero muchas veces no piensa en lo que pasa debajo de la superficie. El caliche retiene el agua en la capa de arriba, y la que no se va por la calle entra por el piso de las casas bajas. Por eso la inundación por monzón no siempre se ve como un río: a veces es un piso que sube de nivel sin que nadie lo note.
¿Qué pasó en 1999 y por qué sigue siendo la referencia?
El 8 de julio de 1999 casi toda la lluvia cayó en unos 90 minutos. Hubo inundaciones en las calles, flujos récord en los arroyos secos y dos muertes. Los bomberos de la ciudad y del condado hicieron más de 200 rescates con agua rápida.
El Servicio Meteorológico Nacional dice que aquella tormenta empató con el evento del 11 de septiembre de 2012 como la peor inundación de Las Vegas en tiempos modernos. Esa comparación es lo que hace que la gente de la ciudad hable de 1999 cuando piensa en el monzón, y es la razón por la que las autoridades miden tanto el agua en los arroyos secos.
Para quien recibe agua en casa, la lección de 1999 es sencilla: el agua puede subir más rápido de lo que alguien alcanza a reaccionar, y los arroyos llenos no dejan lugar para lo que cae sobre la ciudad. Por eso el consejo más repetido en esas temporadas es no entrar a la corriente y no esperar al agua en la calle.
¿Qué debo hacer si el agua ya está entrando?
Aléjese del agua que corre, no camine por la calle ni entre a un cuarto donde el agua esté alta, y corte la electricidad solo si puede hacerlo sin pisar agua. Luego llame para que se extraiga el agua cuando sea seguro entrar.
El agua que corre en la calle arrastra fuerza, basura y cosas que no se ven, y en pocos centímetros puede tirar a una persona. Por eso no se debe salir a la calle para mover un carro o para sacar algo de la cochera mientras el agua siga subiendo. Lo que se pierde en la casa se puede reponer. Una persona no.
Dentro de la casa, suba lo que pueda a un lugar alto, cierre las puertas de los cuartos que no se han mojado y ponga toallas o trapos en la rendija de la puerta de entrada para retrasar el agua. Si la electricidad está en el piso mojado, no la toque. Llame a (833) 490-5225 y espere a que la cuadrilla llegue con seguridad.
¿Qué pasa con la casa después de que baja el agua?
Queda lodo, humedad en la base de las paredes y agua escondida bajo el piso. La extracción saca el agua libre y el lodo, y el secado baja la humedad de lo que quedó. Esa parte se mide y se explica antes de cerrar cualquier pared.
El lodo que deja una tormenta es fino y se mete en las juntas del piso, en la alfombra y en los rodapiés. Se retira antes de secar, porque si el lodo queda sobre una superficie húmeda se endurece y es mucho más difícil de quitar. Después de retirarlo, se mide el piso y las paredes en varios puntos.
El secado sigue el mismo plan que cualquier otro caso de agua: se mide, se instala el equipo y se sigue la lectura cada día. En una casa con tormenta, conviene revisar también la base de la pared exterior y el espacio bajo el piso, porque el agua que entró por abajo tarda más en salir.
¿Cómo me preparo para la temporada de monzón?
Revise por dónde entra el agua a la casa antes de julio: la puerta de la cochera, la riel de la puerta corrediza, el sello de las ventanas bajas y el desagüe del patio. Tenga a la mano el número de quien atiende su llamada y un plan de dónde mover sus cosas más valiosas.
Una barrera en la puerta de la cochera, una riel de puerta corrediza que se limpia cada cierto tiempo y un desagüe de patio sin hojas ni tierra ayudan a que el agua no entre con tanta facilidad. Ninguna de esas cosas hace que la casa quede a salvo, pero sí reduce el agua que llega adentro en una tormenta.
Antes de la temporada, conviene saber qué hacer si el agua llega de noche. Dónde está el panel de la luz, cómo se cierra el agua de la casa y a quién llamar. En una tormenta, esa información vale más que cualquier barrera, porque la decisión tiene que tomarse rápido y sin pensar mucho.